Hurd on the HIll: Commonsense Leadership

October 10, 2016
Hurd on the Hill: Local Columns
Working hard to get things done

The United States has lacked leadership in the areas of national defense, cybersecurity, and border security for too long, creating systemic challenges to the safety of Americans. Additionally, all too often, politicians are out of reach and out of touch with those they represent.

But my momma always told me, you are either part of the problem or you are part of the solution. So I ran for Congress.

I had two goals before I got here: to be a leader in National Security, and to become the Gold Standard for Representative-Constituent relations. These priorities were easy to identify because they have been consistent topics of concern brought up by constituents as I traveled the district. I knew I couldn’t achieve these goals alone, so I built a team of exceptional assets throughout the 23rd Congressional District and in Washington, DC to help.

We have caseworkers in San Antonio, Del Rio, Eagle Pass, and Socorro; two Veteran liaisons; and three experts in Homeland Security. We opened six offices, hosted 400 public meetings, and made sure my legislative work is in lock-step with the needs and challenges you have told me about either face-to-face or when you’ve contacted on of my staff.  We have battled the federal bureaucracy, closing over 1,000 individual constituent cases with agencies such as Veterans Affairs and Social Security. We have responded to more than 49,000 individual constituent letters, and called over 630,000 individuals for telephone town halls. For the past 22 months, we have lived and breathed by those goals, working as a collective force to chip away at our obstacles and achieve incredible feats along the way.

With the help of my dedicated staff, I have moved ten bills through the House of Representatives. This is more bills than anyone else in my freshman class of 64 except for Rep. John Katko of New York. Five of these bills have been signed into law. For historical context, the last time a Representative of Texas 23 had a bill signed into law was the renaming of a post office in 2007, and only two of my colleagues in the entire House have had a greater number of their bills become law.

Team Hurd also plays well with others. One hundred percent of our bills that became law passed unanimously. Over two-thirds of bills we introduced have passed the House, with 100 percent passing unanimously and 80 percent having Democratic cosponsors. This takes listening, working across the aisle, and building relationships with those I don’t always agree with.

But statistics about laws are irrelevant unless they actually benefit someone. What I am most proud of is that fact that each piece of legislation has offered a pragmatic fix to real problems.

Our first law reformed Border Patrol pay to prevent upcoming cuts to overtime compensation, a measure that Rep. Beto O’Rourke (D-TX) and I worked on together. The second law works to eliminate duplicative IT systems at DHS, saving taxpayers money. The third law codifies the EINSTEIN program, which protects the .gov domain from cyber hacks. Just last week the Secretary of Homeland Security said this program has already blocked over one million hacking attempts. While introduced as a stand-alone bill earlier in 2015 with my friend Rep. Henry Cuellar (D-TX), I included language in the FAST Act that allows Texas to invest federal highway dollars in border infrastructure. My most recent bill to become law renames the Tornillo Port of Entry after Private Marcelino Serna, the most decorated World War I Veteran from Texas.

This approach of working together does not just apply to my work in Washington. Whether it is working to provide funding for the outdated and unsafe federal courthouse in San Antonio, fighting to reverse a long overdue security update from the State Department on border trade, overturning outdated energy policies, or delving into community-police relationship issues, my team sees each day as a new opportunity to work with colleagues from all parts of the country to find solutions for our problems.

We’ve worked hard to become a leader in the national security debate and to make sure that constituents have an open channel of communication with their Representative.  I’m proud of what we’ve accomplished together, and inspired to continue our record.

HURD ON THE HILL: Liderazgo con Sentido Común

Trabajando duro para que las cosas se hagan

 

Los Estados Unidos de América ha carecido de liderazgo en las áreas de defensa nacional, ciberseguridad, y seguridad fronteriza por demasiado tiempo, creando retos sistémicos para la seguridad de los ciudadanos Americanos. Además, en demasiadas ocasiones, nuestros políticos están fuera de comunicación y fuera de lugar con aquellos a quienes representan.

 

Pero mi madre siempre me dijo, o eres parte del problema, o parte de la solución. Así que decidí postularme como representante en el congreso.

 

Mis dos metas para cuando llegase fueron: ser el líder en seguridad nacional, y convertirme en el ’standard de oro’ en cuanto a la relación con los constituyentes a quienes represento. Estas prioridades fueron muy fáciles de identificar, ya que han sido preocupaciones consistentes por parte de los constituyentes como me lo hacían saber mientras viajaba dentro del distrito. He sabido que estas metas no las puedo conquistar solo, así que construí un equipo de agentes excepcionales a lo largo y ancho del distrito 23 así como en Washington para mi apoyarme.

 

Contamos con miembros del equipo especializados en relaciones con constituyentes en San Antonio, Del Rio, Eagle Pass y Socorro; 2 facilitadores para veteranos y 3 expertos en materia de Seguridad Nacional. Hemos abierto 6 oficinas y hemos dirigido 400 audiencias públicas y nos hemos asegurado que nuestro trabajo legislativo sea congruente paso por paso con los retos y necesidades que ustedes, mis constituyentes, me han hecho saber de manera directa o otra vez de mi equipo. Hemos respondido a más de 49,000 cartas de constituyentes y hemos llamado a más de 630,000 individuos por contacto telefónico. Por los últimos 22 meses, hemos respirado y vivido bajo estas metas, y trabajando en conjunto como fuerza colectiva hemos derrocado obstáculos y alcanzado logros increíbles a lo largo del camino.

 

Con el apoyo y dedicación de mi equipo, He pasado diez proyectos de ley a través del congreso. Estos son más proyectos que cualquier otro miembro en mi clase de 64 nuevos congresistas, con la excepción de John Katko de Nueva York. Cinco de estos proyectos de ley se han convertido ya en legislación vigente. Para dar un contexto histórico, la última vez que un representante del vigésimo tercer distrito federal de Texas había convertido a un proyecto de ley en ley fue para el renombramiento de una oficina de correos en el 2007.  Solo dos de mis colegas en todo el congreso han obtenido un mayor número de proyectos de ley convertidos en legislación vigente.

 

El equipo Hurd también sabe jugar en equipo con otros. Un cien por ciento de nuestros proyectos de ley ahora convertidos en ley fueron convertidos en ley por voto unánime. Más de dos terceras partes de los proyectos que introdujimos para ser sometidos a votación fueron aprobados unánimemente por el congreso, y el ochenta por ciento han tenido copatrocinadores democráticos. Esto requiere del esfuerzo de escuchar, y trabajar con ambos lados, construyendo relaciones con quienes no siempre estoy de acuerdo.

 

Mas las estadísticas acerca de las leyes pueden ser irrelevantes a menos de que beneficien a alguien. Lo que me enorgullece más es el hecho de que cada pedazo de legislación ha ofrecido una solución pragmática a problemas reales en la comunidad.

 

Nuestra primera ley protege la paga de los oficiales de Border Patrol para prevenir recortes en los salaries por horas extras laborales, una medida en la que el Representante Beto O’Rourke (D-TX) así como un servidor trabajamos juntos para alcanzar. La segunda fue una ley para eliminar los sistemas informáticos duplicados en el DHS, ahorrando impuestos a los ciudadanos. La tercera ley se trabajó para codificar el programa EINSTEIN, que protege al dominio .gov de ataques cibernéticos. Y justo la semana pasada el Director del departamento de Homeland Security mencionó que este programa ha surtido efecto ya al bloquear más de un millón de ataques cibernéticos atentados en contra del dominio. Mientras estaba siendo introducido como un proyecto autónomo, el representante Henry Cuellar (D-TX) y yo incluimos el lenguaje pertinente al “FAST ACT” que le permite al estado de Texas invertir dinero dedicado a Carreteras Federales para ser destinado a infraestructura fronteriza. Y mi más reciente proyecto de ley convertido en legislación vigente fue el renombramiento del Puerto de Entrada El Tornillo en honor al Privado Marcelino Serna, el más condecorado veterano de la primera guerra mundial del estado de Texas.

 

Esta forma de trabajar en conjunto y en equipo no solo aplica para mi trabajo en Washington. Ya sea al trabajar para brindar financiamiento para instalaciones de cortes federales inseguras en San Antonio, luchando para revertir un largo y esperado modernización de seguridad por parte de la secretaria de estado en comercio fronterizo, cambiando políticas energéticas obsoletas, o investigar a fondo acerca de las relaciones entre la comunidad y la policía; mi equipo ve siempre cada día como una nueva oportunidad de trabajar con nuestros colegas en todas las partes del país para encontrar soluciones a nuestros problemas.

 

Hemos trabajado arduamente para convertirnos en líderes en el debate acerca de seguridad nacional para asegurarnos que nuestros constituyentes tengan un canal abierto de comunicación con su representante. Estoy orgulloso de todo lo que hemos logrado juntos, e inspirado por continuar nuestro record.