Hurd on the Hill: Lori’s Small Business Story

March 7, 2016
Hurd on the Hill: Local Columns
Women’s History Month: Celebrating Women Entrepreneurs

It all started with chutney.  Lori Krieger, from Castroville, Texas, was a busy mom of three who was working full-time in marketing for a San Antonio law firm. Though already on the path to success in her corporate job, Lori was dissatisfied with the lack of time she had to spend with her family. “I never saw my kids. Every night was homework, dinner, brush teeth and then bed. I was miserable. There was no time to just cherish them as my babies.”

Lori had always loved to cook and found that coming up with new recipes, especially salsas, was a way to de-stress and explore her creative side. But it was her fig chutney that started getting rave reviews from her friends and family. “You have to sell this” became the standard reaction. During this time is when she had what she describes as her ‘clear moment.’

“I realized that this was my passion. Though I was exhausted from working all day, I loved cooking and creating to the early morning hours and just wanted to do it again.” This realization led to a family discussion – would following her passion and creating delicious food to sell from home also give her more time with her three boys and the brand new little Vivian? Lori and her husband Benny decided it was worth finding out, and Taste Elevated, now a quickly growing female-owned small business, was born.

Lori joined the over 890,000 companies in Texas that are owned by women, which is almost 9 percent of the total number of women-owned businesses in the United States, the second highest state total in the nation. There are about 10 million American companies owned by women that employ millions of people and generate well over a trillion dollars in receipts every year. While these businesses obviously generate substantial job and economic growth for our nation, it’s not without enormous struggles.

When Lori decided to launch Taste Elevated, she was “all in”. Because of her background in marketing, she knew perhaps more than the average person trying to start a small business, but looking back now, she’s amazed at how much she didn’t know to expect. “Permits, accounting, marketing, business licenses, IT issues, taxes, regulations, employees, contract management, and negotiations – it’s overwhelming. That’s all in addition to the creative and production part – the heart of the business. And trying to get access to more capital as we grow is a constant struggle.”

In fact, according to the National Women’s Business Council, women-owned businesses have a harder time accessing capital then male-owned companies and on average, they start with half the amount of capital when they start their company. Lori has a lot of praise for the University of Texas San Antonio Small Business Development Center for helping her find a lender, People Fund, which she says has made a huge difference in her ability to expand her small company as her vision expands. “What really cracks me up is how many people think that small business owners are rich. It takes an enormous amount of money to do what we do. I’m always having to look for more access to capital.”

While Lori originally only planned on creating and marketing six products, she has expanded that product line and took the risky step of opening a storefront in Castroville. But the decision she made afterwards is what makes Lori’s endeavors truly special. With an eye to helping other small businesses and pulling in visitors to Castroville, Lori started a weekly Farmer’s Market. Every weekend, you can find any number of family businesses selling their home-made products on the streets surrounding her store, as well as inside her own front room.

“There are a lot of great things happening with Taste Elevated, but there is always something happening behind the scenes that makes this the most stressful thing I’ve ever done in my life. The hardest part is right now – growing – trying to transition from being a ‘little guy’ to a ‘big guy’ in this industry.”

As Lori’s representative in Congress, my job is to try and remove the unreasonable barriers that government has put in place that make it harder for Taste Elevated to grow.  She’s one of the reasons I fight for lower taxes and less red tape. “If someone had shown me before I started Taste Elevated all the glory of owning a small business in one hand, and then all the struggles in the other, right now I’m not sure what I would have chosen,” says Lori.  Running a small business is already hard – there’s no reason for government to make it more difficult.

I’m grateful for the risks that Lori and other small business owners take every day across the 23rd Congressional District of Texas to grow our economy. Real economic growth and innovation happens in our local communities. I take great pride in being able to represent small business owners like Lori and applaud the hard work and dedication that represents the best of our entrepreneurial spirit.   

 

La Historia del Pequeño Negocio de Lori

Mes de la Historia de la Mujer: Celebrando a las Mujeres Empresarias

Todo empezó con chutney. Lori Krieger, de Castroville, Texas, era una madre de tres quien trabajaba a tiempo completo en promociones para un despacho de abogados en San Antonio. Aunque en camino prospero en su trabajo corporativo, Lori estaba descontenta con la falta de tiempo que tenía para pasar con su familia. “Nunca tuve tiempo con mis niños. Cada noche era tareas, cena, cepillarse los dientes, y luego a la cama. Me sentía miserable. No había tiempo para apreciarlos como mis bebes.”

A Lori siempre le encantaba cocinar y se dio cuenta que el crear nuevas recetas, especialmente salsas, era una manera de explorar su lado creativo y de-estresarse. Pero era su chutney de higo que comenzó a tener críticas positivas de su familia y amistades. “Tienes que vender esto” llego a ser la reacción típica. Era durante este tiempo que tuvo lo que describe como un “momento claro.”

“Me di cuenta que esto era mi pasión. Aunque estaba cansada por estar trabajando todo el día, me encantaba cocinar e inventar hasta la madrugada y solo quería hacerlo otra vez.” Esta realización condujo a una discusión familiar – ¿será que el seguir su pasión y crear comidas deliciosas para vender desde su casa también le daría más tiempo con sus tres niños y la recién nacida Vivian? Lori y su esposo Benny decidieron que valía intentarlo y nació Taste Elevated, ahora un pequeño negocio creciente con una mujer como propietaria.

Lori se unió a más de 89,000 empresas en Texas con mujeres propietarias, que es casi el 9 por ciento del número total de pequeños negocios con mujeres propietarias en los estados unidos, el segundo entre los estados de la nación. Hay casi 10 millones de empresas estadounidenses con mujeres propietarias que emplean a millones de personas y generan más de un billón de dólares en recibos cada año. Aunque estas empresas obviamente generan un crecimiento laboral e económico substancial, no es sin luchas enormes.

Cuando Lori decidió lanzar a “Taste Elevated,” ella le entro con todo. Por su experiencia en promociones, ella tal vez conocía más que la persona típica que abre un pequeño negocio, pero viéndolo ahora, se queda admirada por cuanto no se esperaba. “Permisos, contabilidad, promociones, licencias de empresas, asuntos de IT, impuestos, regulaciones, empleados, manejos de contratos, y negociaciones – todo era contundente. Esto es encima de la parte productiva y creativa –el alma del negocio. Y la lucha por conseguir más capital mientras crecíamos era constante.”

De hecho, según el Cónsul Nacional de Empresas de Mujeres, pequeños negocios con mujeres propietarias tienen más dificultades para conseguir capital que hombres propietarios, y en pro medio, empiezan con la mitad de esa capital al lanzar sus empresas. Lori tiene muchos elogios para el Centro de Desarrollo de Pequeños Negocios de la Universidad de Texas en San Antonio por ayudarle a encontrar un prestamista, People Fund, quien dice ella que ha hecho una gran diferencia en ayudarle a crecer su negocio al nivel que crece su visión. “Lo que me da risa es cuantas personas piensan que dueños de pequeños negocios son ricos. Se requiere una gran cantidad de dinero para hacer lo que hacemos. Siempre tengo que buscar cómo obtener más acceso a capital.”

Mientras que al principio Lori solo pensó en crear y promover seis productos, ella ha expandido esa línea de productos y tomo el paso riesgoso de abrir una tienda en Castroville. Pero la decisión que tomo después es lo que hace a los esfuerzos de Lori ser realmente especial. Con su mirada en ayudar a otros pequeños negocios y traer más visitas a Castroville, Lori empezó un mercado agrícola semanal. Cada fin de semana puedes encontrar a un número de negocios familiares vendiendo sus productos caseros  en la calle alrededor de su tienda, como también en su local.

“Hay muchas cosas grandes sucediendo en Taste Elevated, pero siempre hay algo pasando detrás del escenario que hace que esto sea la cosa más estresante que he hecho en mi vida. La parte difícil ahora es el crecimiento – tratando de hacer la transición de ‘la persona pequeña’ a un ‘gigante’ en esta industria.”

Como el representante de Lori al Congreso, mi deber es de tratar de remover las barreras absurdas que el gobierno pone para dificultar el crecimiento de Taste Elevated. Ella es una de las razones por que lucho por reducir impuestos y la burocracia. “Si alguien me hubiera mostrado antes de empezar Taste Elevated todo lo bueno de ser dueña de un pequeño negocio en una mano y las dificultades en la otra, no se cual escogería,” dice Lori. El manejar un pequeño negocio ya es difícil – no hay razón para que el gobierno lo haga más difícil.

Estoy agradecido por los riesgos que Lori y otros empresarios toman cada día a través del Distrito 23 de Texas para ayudar a crecer la economía. El crecimiento económico y la innovación ayudan a nuestras comunidades locales. Me siento muy orgulloso de poder representar a empresarios como Lori y reconozco el arduo trabajo y dedicación que representa lo mejor del espíritu empresarial.