Hurd on the Hill: Thank You for Your Service

November 5, 2015
Hurd on the Hill: Local Columns

This week’s Hurd on the Hill column is a truly special edition. In honor of Veterans Day, I asked one of my staffers, Jon Arnold, to tell you why he joined the U.S. Army and what motivates him to continue to serve today. I hope you enjoy his story. - wbh

I have always been conflicted when someone says “Thank you for your service.” To me it was my honor and pleasure to serve and I didn’t join to seek recognition. I know many veterans who feel the same way, but I still feel obliged to thank them since only a small fraction of our nation has worn a military uniform.

To me there is nothing quite as unique or as fulfilling as military service. Talk to ten service members or veterans and you will hear ten different stories of how they ended up in the military, but all of their stories will have some common threads -- selflessness, a sense of common purpose, and a calling to a purpose outside oneself.

My calling to military service began at a young age. Both of my grandfathers served in the Army during the Second World War and my father received two purple hearts during his service as a medevac pilot during Vietnam. I was honored to enlist in the Army after high school as the next generation of my family to serve. I served for just less than ten years (9 years, 10 months and 22 days to be exact) and it was the most rewarding and fulfilling job I have ever had. There is a certain camaraderie that develops among today’s service members in the all-volunteer force that would be hard, if not impossible, to replicate in any other environment.

During my service, I deployed to South and Central America as part of “The War on Drugs,” supported disaster relief missions, and deployed to Iraq twice with the 101st Airborne, during Operation Iraqi Freedom. I was injured in Iraq during my second deployment and was medically retired from the military; however my dedication to service remained.

Following medical retirement, it became my life’s purpose to give back and assist my fellow service members still in the fight, and veterans of all eras. I have been busy volunteering with Veteran focused non-profit organizations, I have served as an amputee peer visitor at the Brooke Army Medical Center in San Antonio, and I have gone back to complete my Master’s Degrees in Policy and Social Work.

Prior to joining Team Hurd, I spent three years as an Army Wounded Warrior Advocate assisting wounded soldiers and their families successfully transition back into the civilian world. It was a very rewarding position helping soldiers and families, and I soon realized that I wanted to help veterans on a larger scale.

I joined Team Hurd in August as a way to continue serving our nation’s military members and veterans at the individual level, while having the opportunity to affect change at the national level. As a fellow veteran, I recognize the selfless sacrifices the veterans of the 23rd Congressional District of Texas have made for our country and want to ensure that they receive the best possible service. 

To my fellow Veterans, allow me to say ‘Thank you for serving’ and Happy Veterans Day.

Hurd on the Hill: Gracias Por Su Servicio

Esta semana, Hurd on the Hill verdaderamente es una edición especial. En honor al Día de los Veteranos, le he pedido a un miembro de mi equipo, Jon Arnold, que les cuente porque se alisto en el ejercito de los E.E.U.U. y que lo motiva a continuar a servir hoy. Espero que disfruten de su historia. –WBH

Siempre me he encontrado reñido cuando alguien me dice “gracias por su servicio.” Para mí era un honor y placer servir, y no me aliste para recibir reconocimiento. Conozco muchos veteranos que sienten lo mismo, pero a la vez me siento obligado a darles las gracias ya que solo una pequeña fracción de nuestra nación se ha puesto el uniforme militar.

Para mí no hay nada más único o gratificante como el servicio militar. Hablen con diez miembros de servicio o veteranos y oirán diez diferentes historias de cómo llegaron al ejército, pero todas sus historias tendrán un mismo hilo común – conciencia desinteresada, un sentido de un propósito común, y un llamado a un propósito fuera de sí mismo.

Mi llamado al servicio militar empezó a una pequeña edad. Ambos de mis abuelos sirvieron en el ejército durante la Segunda Guerra Mundial y mi padre recibió dos medallas de Corazón Purpura durante su servicio como piloto de una nave medica durante Vietnam. Era un honor alistarme en el ejército después de high school como la siguiente generación de mi familia para servir. Serví por casi diez años (9 años, 10 meses, y 22 días para ser exacto) y fue el trabajo más gratificante y satisfactorio que he tenido. Hay una cierta hermandad que se forma entre los miembros de servicio en una fuerza completamente voluntaria que fuera difícil, si no imposible, replicarla en otro ambiente.

Durante mi servicio, fui desplegado a Sur y Centro América como parte de la “Guerra en contra las Drogas,” apoye misiones de socorro en desastres, y estuve en Iraq dos veces con el 101º División Aérea, durante la operación “Libertad Iraquí.” Fui lesionado en Iraq durante mi segundo estado y recibí un retiro médico del ejército; pero mi dedicación al servicio permaneció.

Al recibir el retiro médico, el deseo de retribuir y asistir a mis compañeros de servicio que todavía estaban en combate, y a los veteranos de todas las eras, vino a ser mi propósito de vida. E estado ocupado involucrándome como voluntario en varias organizaciones sin fines de lucro con enfoque en los veteranos, y he servido como visita de compañerismo de amputados en el Centro Medico Brooke Army en San Antonio, y he regresado a completar mi Maestría en Trabajo Social y Póliza.

Antes de unirme al Equipo Hurd, estuve tres años como Promotor del Proyecto Guerrero Herido del Ejército asistiendo a los soldados heridos y a sus familias para lograr su transición a la vida civil. Era una posición gratificante el ayudar a los soldados y a sus familias, y me di cuenta que quería ayudar a los veteranos a un nivel más alto.

Me uní al Equipo Hurd en agosto como una forma de continuar sirviendo a los miembros militar y veteranos de nuestra nación a un nivel individual, a la ves teniendo la oportunidad de afectar un cambio  a nivel nacional. Como colega y veterano, reconozco el sacrificio generoso de los veteranos del Distrito Congresional 23 de Texas que han hecho por nuestro país y quiero asegurar que reciban el mejor servicio posible.

A todos mis Veteranos, permítanme decirles “Gracias por su Servicio” y Feliz Día de los Veteranos.